En el Mundial de las despedidas, Mo Farah no pudo conseguir el doblete dorado que esperaba. Logró ser campeón en el 10.000, pero en la final de 5.000 le faltaron unos metros y más energía para atrapar el oro. Se le escapó por muy poquito y porque el etíope Muktar Edris tuvo un sprint infernal con el que le arrebató la gloria en casa.

No obstante, Farah pudo despedirse con medalla de su afición, y lo agradeció arrodillado y con lágrimas de plata.
Deportes