Con el parón navideño, y por desgracia un año más, un club de Segunda división B vuelve a tener su futuro en el aire. Y, por segunda temporada consecutiva, la Comunidad Valenciana acapara las miradas de los aficionados de la categoría de bronce del fútbol español. Hace solo un año, el Huracán Valencia llegaba herido de muerte a diciembre, no resistía y acababa expulsado de la competición. Un triste final que intenta evitar ahora el Eldense, conjunto alicantino que vive una angustiosa situación. Las declaraciones del presidente de su gestora, Alfonso Ortuño Gil, desnudaron este martes con crudeza el complicado día a día que atraviesa la entidad.

La junta gestora de Club Deportivo Eldense aparecía ante la prensa para dar a conocer la complicada coyuntura por la que atraviesa este equipo, colista del Grupo III de Segunda B. «Los ingresos son cero y los gastos siguen creciendo y así, si no hay ayudas, no vamos a poder llegar a final de temporada. Pero en cualquier caso no vamos a consentir que nuestro Deportivo desaparezca y se convierta en un nuevo caso Huracán», advertía Alfonso Ortuño Gil, presidente de la gestora que rige el destino de la entidad de Elda desde la dimisión de Germán Torregrosa, a mediados de octubre tras una pésima racha de resultados.

Alfonso OrtuñoAunque anunció que se está realizando una auditoría para actualizar la contabilidad, Ortuño Gil puso los números sobre la mesa. «La nomina mensual, entre jugadores y demás gastos, asciende a 42.000 euros y ahora mismo los únicos ingresos son las aportaciones de los directivos». Una situación insostenible y aboca a la entidad a un futuro muy incierto. «Vamos a sudar sangre para llegar a final de temporada. Todo se ha complicado, también con los gastos para rescindir contrato de hasta dos entrenadores esta temporada. Además, la subvención municipal no va a llegar tras una denuncia judicial que se ha producido», añadió.

«He pasado los dos peores meses de mi vida, no hay soluciones si nadie viene a ayudarnos, los únicos que se han ofrecido a echarnos un cable han sido los del Elda Industrial», agradeció Ortuño Gil. Previamente, el presidente de la gestora daba cuenta de las negociaciones mantenidas con diversos grupos de inversión para que se pudieran hacer cargo de club. El tren de la esperanza parece haber pasado de largo porque todo estaba supeditado a que el equipo obtuviera un mínimo número de puntos. Ese mínimo de puntos era de 16 para afrontar la segunda vuelta con opciones de permanencia, pero con 9 puntos y con el equipo descendido,
todas las negociaciones se han disipado.

No vendió humo ni tiró del catálogo de las falsas ilusiones. El realismo presidió la comparecencia del presidente de la gestora, que dio la temporada por perdida al afirmar que, en lo deportivo, se arrojaba la toalla: «el equipo está en Tercera División y ahora lo importante es la supervivencia económica». La solución pasa por un esfuerzo de la plantilla. «Le he pedido a los jugadores que hay que bajar la nómina sí o sí y veremos que determinación toman los jugadores».

Ortuño Gil no desfallece en su intento por evitar el caos en el conjunto de Elda y busca soluciones ante la previsible salida de jugadores de la actual plantilla en este parón invernal. «Hemos mantenido conversaciones para ver si nos pueden ceder jugadores jóvenes de equipos filiales que lleguen a coste cero, aunque no nos olvidamos de la aportación de los futbolistas de nuestro filial, el Elda Industrial, que es el mejor fichaje del Eldense de esta temporada», destacó.

Pese al negro horizonte, la esperanza sigue viva y el dirigente confía en un arreglo de última hora. En este sentido tiró la caña e hizo un guiño a posibles inversores al explicar que, aunque no pueda decirse que el club esté saneado, «porque siguen apareciendo algunas deudas», el Eldense «está mejor que muchos clubes de la categoría y es apetecible para invertir».
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