Las galas cinematográficas, una vez más, constituyen las mejores pasarelas de moda. En la reciente gala de los Oscar, la actriz Amy Adams lució uno de los más admirados de la noche, con una pronunciadísima apertura en uve. Brie Larson, dos días después, hizo lo propio en la premiere de «Skull Island» en Londres y Marta Etura, que hace pocas semanas daba a luz a su primera hija, se enfundó, durante el estreno de la película «El Guardian Invisible», en un vestido negro con macro escotazo de hombros caídos. Pero para mostrar ese abismo, donde se pierden las miradas masculinas, hay que tomar una serie de medidas.

Alzar el pecho
Es lo primero que hay que conseguir. Y, por supuesto, con truco, como hacemos todas. La primera que se atrevió a confesarlo fue Kim Kardashian hace poco más de un año, que enseñó al mundo, a través de Instagram, los esparadrapos que se colocaba estratégicamente para mantener el pecho firme con escotes tan profundos y abiertos como el de la propia Amy Adams. Sin llegar tan lejos, los «sujetadores adhesivos» de la firma Commando, por ejemplo, levantan, juntan o separan el busto a voluntad hasta hacer creer que no llevamos nada debajo. Estas medias lunas se adhieren en la parte inferior del pecho y lo levantan. Y los conocidos popularmente como «cocos» (dos copas adhesivas o de silicona que se pegan como una segunda piel), no ofrecen gran sujeción, pero evitan que los senos de desparramen en prendas muy sueltas (en Etam, Women’ Secret, Oysho…).

Cuidar la piel
La epidermis del escote es fina, delicada y frágil. Y le cuesta más que al rostro conservar la firmeza y mantener las manchas a raya. Pero la medicina estética tiene herramientas para todo. Demi Moore popularizó el láser Fraxel, que se conoce ya como el «tratamiento red carpet» desde que Angelina Jolie y Gwyneth Paltrow confesaron que era el mejor aliado para brillar sobre la alfombra roja. El Fraxel realiza un ligero borrado de manchas y arrugas en una sola sesión. «Es un láser fraccionado (no hace ablación) que actúa en las capas más superficiales de la piel, pero también alcanza las más profundas para producir un estímulo del colágeno», cuenta la doctora Ana Molina Lacasa, de Esthetic BCN. «Tras la sesión, se nota sensación de calor y, en las horas posteriores, pueden aparecer rojeces, hinchazón y cierto picor, pero pasadas 2 ó 3 horas todo desaparece por completo. El proceso dura de 7-10 días», asegura esta doctora.

Estrategia anticaída

Para plantarle cara a la ley de la gravedad, en Slow Life House recomiendan los hilos de PDO, que rellenan, elevan y devuelven la firmeza a la zona. El doctor Lajo Plaza los combina con factores de crecimiento plaquetario, que tersan y tensan el área y suavizan el pliegue entre los senos. A nivel cosmético, Felicidad Carrera realiza para ocasiones especiales el tratamiento «Manantial de Bisses» de Valmont (55 €). Natalia de la Vega de Tacha Beauty recomienda aplicarse una semana antes del evento «Special Event Glow de Haute Custom Beauty», siete elixires diferentes, que transforman el escote en siete días (105€). Y en Nails Couture apuestan por «Diamond Instant Glow» de Natura Bissé (62€), un mini lifting exprés para cara, cuello y escote a base de tres ampollas distintas (una exfolia, y las otras iluminan y tensan). Y si no, siempre podemos hacer como Jessica Alba, o Jennifer López, que utilizan a diario «Boob Tube», el producto más vendido de la firma MIO: se trata de un reafirmante de pecho y escote que mantiene la zona libre de flacidez, arrugas y marcas.
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