La banca apuesta por los chatbots

Preguntar a Siri, el asistente por voz de Apple, es lo más cerca que estamos del futuro imaginado por la ciencia ficción: vehículos voladores y robots que nos asisten en nuestro día a día. Más o menos.

Google es el buscador web más popular y una de las cosas que lo hacen tan útil es que cuenta con bots virtuales que rastrean la red en busca de nuevos enlaces y de cambios en los millones de páginas indexadas.

La ciencia ficción nos habló de robots de metal, pero desde hace años tenemos robots virtuales o bots. En pocas palabras, un bot es un programa informático con un propósito específico, bien sea encontrar páginas en internet o, por ejemplo, imitar el comportamiento humano.

Cómo empezó todo

En los años 90 del siglo pasado surgió una nueva manera de comunicarse, a través de internet mediante texto.

Lo que hoy conocemos como chat empezó con el IRC (Internet Relay Chat) y durante mucho tiempo destacó por contar con bots con los que podías hablar, los chatbots.

Escribías algo y el bot te respondía con algunas de las muchas frases y expresiones preconfiguradas. Los primeros pasos de la inteligencia artificial.

El chatbot en la actualidad

Hoy en día, los chatbots ya no tienen el componente lúdico y experimental de sus inicios y se ha convertido en una herramienta muy útil y, en ocasiones, imprescindible.

En el mundo hay más de 30.000 chatbots en funcionamiento. Muchos sirven para atender a clientes con dudas al acceder a una página web por primera vez, pero también sirven para, por ejemplo, atender un pedido de comida a domicilio o realizar una compra online.

Los chatbots actuales ya no repiten frases limitadas preconfiguradas. Hoy utilizan inteligencia artificial compleja para decidir cómo reaccionar ante una pregunta o un comentario para satisfacer nuestras necesidades tanto por voz como por texto.

Servicios de mensajería como Slack o Telegram integran chatbots que puedes agregar a tus conversaciones para realizar preguntas puntuales y resolver dudas o para ejecutar órdenes automáticas.

Microsoft está dedicando también muchos esfuerzos en investigar y mejorar la tecnología chatbot, y por su parte, Facebook también ha apostado por los chatbots, integrándolos en Facebook Messenger, uno de los servicios de chat más populares. Incluso en Twitter es posible recibir respuestas de un chatbot.

Realizar una compra, reservar una cita en el médico o resolver una duda es algo que podemos hacer ya en redes sociales de forma natural y prácticamente sin darnos cuenta.

Buenos usos en el sector bancario

Para consultas rápidas buscamos respuestas inmediatas. Precisamente ésa es una de las principales bazas con que cuentan los chatbots actuales, cada día más veloces y exactos en sus respuestas gracias al desarrollo humano que hay por detrás.

Un ejemplo es el chatbot de imaginBank, integrado en Facebook Messenger y que está pensado para beneficiarnos de las más de 100 ofertas o promociones que se ajusten a lo que le preguntemos al chatbot, vía texto escrito o por voz.

Tan simple como abrir una conversación en Facebook Messenger o acceder a la página oficial de imaginBank en Facebook y enviar un mensaje. Obtendremos respuesta al instante e incluso podremos indicarle que nos avise cuando surjan nuevas ofertas de nuestro agrado.

Hipertextual

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