Escribe Jaime Antezana Rivera.- La huelga de las bases regionales del SUTEP ha adquirido -entre los meses de junio y julio- dimensión nacional. Ese es un dato de la realidad. Pocas regiones (Lima es una de ellas) se mantienen al margen. La mayoría de regiones, en diferentes fechas, se plegaron a esta medida de fuerza.

Pese al anuncio de la ministra de educación de los acuerdos con los gobernadores regionales y el reinicio de las clases con sanciones para los profesores que no regresen a las aulas, la huelga continúa con movilizaciones provinciales, regionales y, desde hace varios días, en Lima.

La mayoría ha ratificado en continuar con la huelga. Es más: en varias regiones cuenta el apoyo de los padres de familia (Cusco y Puno) y organizaciones gremiales (el frente de defensa de Andahuaylas). Incluso, en Lima están contando con apoyo de diversos sectores sociales.

¿Qué cambios trae esta huelga nacional de las regiones? Por un lado, que la huelga haya surgido al margen y en contra el Comité Ejecutivo Nacional del SUTEP, conducido por Patria Roja, expresa no solo rechazo sino independización de esa organización. Esto no es nuevo. Tiene su historia.

El año 2012, hubo una huelga de bases regionales, principalmente del sur, liderado por Huaynalaya que no fue nacional ni logro sus objetivos. A diferencia del 2012, esta huelga nacional es el mayor rechazo y diferenciación del SUTEP conducido por Patria Roja.

Esa constatación deja al CEN del SUTEP sin representación ni capacidad de negociación de las demandas de los profesores. En otras palabras, han dejado de ser los interlocutores de la mayoría de profesores. Han dejado de representar, como lo fue hasta antes de esta huelga, a los maestros en lucha.
Entonces, no es con ellos con quienes hay que sentarse a negociar. El CEN del SUTEP no puede ganar en mesa, lo que han perdido en la cancha. Eso es el abc de cualquier conflicto, como este caso. Y eso tiene que entender la ministra de educación.

De otro lado, en estos momentos -nos guste o no- las fuerzas articuladas en el Comité Nacional de Lucha es la que representa a los profesores de las regiones (unas 21) en huelga indefinida. Ha surgido -esto hay que aceptarlo- un nuevo interlocutor con el que hay que sentarse a negociar.

¿Porque las bases del SUTEP han logrado articular esta huelga nacional? La razón es monumental: han logrado encarnar la postergada dignificación de los profesores, con sueldos miserables desde hace décadas. No basta con decirles que en diciembre el piso salarial subirá a 2000 mil soles.

Mejoramiento salarial, que dicho sea de paso, fue un ofrecimiento electoral de PPK, quien ha desaparecido de la escena. Y no dijo prácticamente nada en el mensaje a la Nacion, del 28 de julio. No se puede ofrecer y no cumplir. Los profesores exigen que cumpla su compromiso.

Ya no creen en promesas. Necesitan compromisos reales y efectivos. Por eso, no ha funcionado la vinculación con el Movadef, que es real. Está ahí. Hoy, miles de profesores están a la espera que las puertas del Ministerio de Educación se abra y reciba a los dirigentes que los representa.

Señora ministra de educación, es hora de dialogar con las bases regionales del SUTEP.

Fuente: Jaime Antezana Rivera

Educación – GacetaUcayalina