Nieves Álvarez (Modelo, 42 años)
Con su 1,86 metros de estatura, Nieves Álvarez impone. Una se siente una muy pequeña a su lado, aunque ella enseguida te coloca a su altura. Es abierta, cercana y mira intensamente a los ojos cuando habla. ¿Qué hace para que no asome de ellos ni una pata de gallo? «Ser muy constante», asegura la modelo. «Mi rutina de cuidados no tiene nada de mágica, es la constancia la que obra el milagro».

Siempre se aplica los cosméticos hasta el escote («el gran olvidado») y, al levantarse, lo primero que hace son varios splah de agua fría y ponerse unas gotas del suero Sesderma Factor G Renew, para despertar la piel. «Después de desayunar con los niños, me aplico la crema Factor G, que me recomendó mi farmacéutico». Su gran descubrimiento ahora han sido las ampollas «C-Vit» y el protector solar «Screenses» con color, porque tengo tendencia a las manchas y hace las veces de base de maquillaje». Las señales oscuras que de vez en cuando afloran en su inmaculada piel («nunca me expongo al sol») las mantiene a raya dos veces a año el doctor Ricardo Ruiz.

Felicidad Carrera es su esteticienne de cabecera; el blanco de sus dientes es fruto de los cuidados de las hermanas Vilaboa; sus perfectas piernas se las debe a las sesiones en Maribel Yébenes; y solo pone su pelo en manos de Cheska, «dónde me hacen el color con baños naturales para no perder lo poco que tengo».

Me fijo en sus cejas, impecablemente dibujadas, y me cuenta que son obra de Sabrina, especialista a cuyo taller parisino, Un jour, un regard, acuden celebridades de medio mundo (una vez al mes atiende en España en Tacha Beauty). «Me las depilaron demasiado en las épocas que se estaban de moda las cejas finas y gracias a ella las he recuperado», asegura la top.

Nieves asegura que come casi de todo –«menos carne desde hace dos años», asegura–, y acude al gimnasio dos veces por semana mientras sus hijos juegan en El Retiro (va al Centro Deportivo Municipal La Chopera) y un tercer día da clase de baile. Sale siempre a la calle con base de maquillaje –«siento que mi piel está más protegida de los agentes contaminantes»–, máscara de pestañas, colorete y bálsamo de labios. Y no se aplica nunca eye liner, porque no le favorece.

Para el cuerpo le gusta prepararse su propia crema, mezclando 50% de glicerina con 50% de aceite de rosa mosqueta. Y en su bolso siempre hay loción de manos y una esponjita de maquillaje previamente «manchada», para poder hacerse retoques a lo largo del día.

Lara Álvarez (Presentadora, 30 años)
Es un soplo de aire fresco, y en su rostro no queda huella de su último desamor –hace pocas semanas puso punto y final a su relación con Román Mosteiro–. Se ve radiante porque, por tercer año consecutivo va a ejercer como cronista de Supervivientes. «Estoy feliz. Soy una afortunada que se va a trabajar al paraíso», declara la popular presentadora. Pero ese paraíso tienes su lado oscuro: «Estaré tres meses bajo el sol del Caribe, y mi piel tiene que ir preparada, por eso me estoy aplicando el suero liposomado ‘C-Vit’ de Sesderma, que es antioxidante». La protección solar es una de sus máximas preocupaciones, porque en su familia se han dado casos de melanoma. «Aunque mi tez es morena, nunca salgo de casa sin el protector ‘Repaskin Tacto Seda’, que tiene un acabado mate y su textura tan ligera que puedo usar después mi maquillaje habitual».

Le dedica muchos cuidados también al pelo, ya que en la isla con el salitre y el calor se deshidrata. «Me pongo muchas veces la mascarilla por la mañana y no me la aclaro hasta por la noche, y otras me la aplico de noche y duermo con ella». ¿Y si se le acaba la mascarilla? Se impregna la melena con el aceite de oliva de la despensa, «pero solo por la noche, porque sino hueles todo el día a aceituna».

La aventura hondureña requiere asimismo poner a punto su cuerpo, y entrena de dos a tres veces a la semana con Iñaki García, trabajando la fuerza y resistencia, ejercicio aeróbico y tonificando todas las zonas del cuerpo «porque quiero verme bien antes de irme a la isla, que no olvides que allí me paso el día en biquini». Practica habitualmente boxeo, «pues me ayuda a dejar de lado las preocupaciones», come cinco veces al día («cada dos horas para que el organismo esté quemando»), y no prueba los carbohidratos a partir de las 13.
Belleza